Dirección de Proyectos en Ingeniería en Informática.

La dirección de proyectos

En los estudios del Mercado Laboral en Ingeniería en Informática, que hemos realizado durante los últimos años, venimos observando cómo los puestos de Director de Proyecto y Jefe de Proyecto en Informática son cada vez más demandados, hasta tal extremo que porcentualmente se han convertido en los puestos que demandan el mayor número de Ingenieros e Ingenieros Técnicos en Informática.

Formación en Dirección de Proyectos

En CPITICM formamos y certificamos a profesionales en Dirección de Proyectos. Leer mas.

Habilidades Directivas

Ya en la presentación del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de la Comunidad de Madrid (CPITICM), os comentábamos que el Ingeniero Técnico es aquel profesional habilitado para la ordenación, dirección, control y planificación de proyectos de nuestro ámbito.

Ese debe ser nuestro objetivo profesional.

Para ello contamos con la ayuda de Dean Simpson (cv) que nos hará ver de forma directa y junto al CPITICM nuevos mecanismos y formas para incentivar nuestras habilidades de dirección.

En distintos artículos, algunos públicos como éste, y otros con el tiempo asociados a la parte privada del CPITICM, promoveremos mecanismos de dirección y de formación de Directores de Empresa, punteros en Estados Unidos y en el mundo, para llegar a comprender la efectividad de formar directores por medio de la poesía.

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El conocimiento metacognitivo:

La autoreflexión es una forma de pensar en lo que uno hace y cómo lo hace. Le ayuda a ponerse en un lugar objetivo para alejarse de la subjetividad y la inmediatez de lo cotidiano, lo que a veces le desvía de otro camino más intencionado, quizás más acertado, sea el que se propone o el que le exige la empresa para la que trabaja. Cuando uno se para y se pregunta, ´´¿qué hago? ¿cómo lo hago? ¿qué tal trabajo yo en relación con otros y en relación con mis expectativas?´´, este puede empezar a reflexionar sobre lo que hace y tomar la iniciatica de mejorarse, si es necesario.

Con el control y la pericia necesarios, es posible reflexionar sobre estas cosas para regularse, vigilar el progreso, y volver a encarrilarse en sus metas si se ha bifurcado. Este proceso de reflexionar ya lo hacemos todos, pero normalmente de forma irregular y espontánea, sin estructura ni remediada disciplina. Con un proceso meditado, controlado e intencionado, la autoregulación, uno puede involucrarse en la evaluación continua y la práctica intencionada. La metacognición es el primer paso al cambio.

Las cosas que hacemos a diario que parecen no requerir ningún nivel de mejoramiento son precisamente las que a veces necesitan más atención de lo que aparenta, y esto se transparenta a través de la metacognición. Por ejemplo, conducir un coche, andar en bicicleta o preparar una cena son cosas que muchos hacemos sin dedicarle mucho pensamiento. Para el que no sabe conducir, por ejemplo, a veces le cuesta aprender. Los demás no solemos tomar el volante con la misma cautela y concentración como el que va a paso de tortuga con una “L” en la parte trasera del coche. Sólo ponemos en tela de juicio nuestras propias capacidades de conducir cuando ocurre algo inesperado, como un accidente. Cuando ocurre esto volvemos a ser como los conductores novatos, conduciendo con deliberada, y a veces exagerada precaución. Pero después de un tiempo, el proceso suele volver a ser intuitivo y de segunda naturaleza, por bueno o malo que sea.

Lo mismo ocurre con otras áreas en nuestras vidas. En el lugar de trabajo, por ejemplo, a menudo alcanzamos cierta comodidad y cumplimos con nuestras responsabilidades con el esfuerzo y producción necesarios, aunque muchas veces mínimos. Ponemos la maquinaria laboral en 'automático' y terminamos el día sin ningún afán. Conducimos el coche profesional instintivamente con el impulso de la rutina, hasta que un día nos encontramos en ese accidente inesperado, de igual gravedad que si hubiese sido automovilístico. Y muchas veces es demasiado tarde para cambiar.

La autoreflexión es nuestra capacidad de pensar en lo que hacemos. Nos ayuda a conocernos mejor. Muestra la voluntad propia de aprender más sobre los procesos y sistemas de nuestros entornos y la relación que tenemos con ellos. Es ser consciente, hacer objetivo lo que nos es subjetivo, sea por nuestra condición o los mecanismos que nos afectan. Los procesos cognitivos de aprendizaje y actividad individuales pueden ser controlados a través de la metacognición y así ayudarnos a progresar.

Ciertas estrategias, o herramientas, nos pueden ayudar en la metacognición y el mejoramiento personal. Pasos para (1) planear, (2) monitorizar, (3) evaluar y (4) revisar/ajustar, nos hacen mejores conductores, mejores cocineros, mejores ingenieros. Estas estrategias son un proceso deliberado que se aprende y se practica. Ayudan al individuo a obtener retroalimentación y hacer los ajustes necesarios, para luego poder transferir estas destrezas a nuevas situaciones y campos.

Con la evaluación constante uno puede adiestrar su expertismo en un campo o una actividad particular. Es por eso que hay pocos accidentes de avión debidos a la mecánica. Hay constantes procesos de revisión y mejoramiento porque saben que cualquier fallo puede ser mortal. Los coches, en cambio, muchas veces se arreglan solo cuando se averían. Si se le falla el motor a un conductor, con un celular y un buen mecánico, las cosas se arreglarán sin muchos problemas. De igual manera, si nos adiestramos para ser mecánicos y no meros conductores, podemos avanzar con más eficacia y precisión.

Con la práctica intencionada podemos mejorar lo que hacemos, en cualquier campo o área de la vida. Al centrarnos en lo que hacemos, fragmentar las grandes tareas para simplificar el proceso, repetir las secuencias con mayor formación y más atención, autorregular nuestras competencias y ser abiertos a la retroalimentación, podemos lograr un expertismo anteriormente desconocido.

Como trabajar con integridad

Trabajar en equipo a veces puede ser difícil. Estas dificultades surgen del ambiente en que uno trabaja, las personas con quienes trabaja o las demandas del trabajo en sí.

La idea de un 'equipo' puede ser una asignación temporal o un compañero, un grupo determinado para cumplir un proyecto, o la empresa misma.

Hoy día más que nunca, las empresas buscan a los que pueden trabajar en equipo en diversos proyectos y tareas. De hecho, la colaboración, la capacidad de uno de trabajar en equipo, es una de las metacompetencias que la educación superior procura cultivar en los estudiantes.

Muchas instituciones abogan por el aprendizaje basado en problemas y el aprendizaje basado en proyectos. Estos proyectos que se asignan en la educación secundaria y terciaria reflejan las demandas que muchas compañías buscan en sus empleados y socios. Es por eso que es necesario aprender a ser parte de algo, y saber qué proceso (función) uno tiene para complementar el sistema laboral.

Varios puntos se destacan al examinar lo que es trabajar en equipo:

Primero, la importancia de la ética profesional es transcendental. La manera en que uno se presenta en el lugar de trabajo define en parte el carácter de la empresa, tanto como la empresa define en parte a la persona que trabaja para ella. Es una relación reciproca que no admite punto de entrada ni salida determinada. La reputación de ciertas empresas atrae a ciertos individuos porque saben de antemano cómo van a ser tratados en ese ambiente particular. Todo esto empieza con una buena ética laboral e individual.

Segundo, poco cambio ocurrirá sin guia o tutela. Ser un ejemplo para el cambio, o buscarse un ejemplo en otro individuo, es imprescindible para el progreso. Sin dirección incluso los más motivados acaban dando vueltas.

Tercero, la colaboración en equipo es quizá lo más importante porque, como se ha mencionado, las empresas hoy en día exigen esta competencia.

Cuarto, para trabajar en equipo es necesario el respeto mutuo y la valoración universal de los constituyentes de un equipo. Cada uno tiene algo para contribuir. La suma de estos dones, cabalmente aprovechada, es una fuerza grupal que rebasa a creces las capacidades compartimentalizadas.

Quinto, hay que avanzar con perspicacia y raciocinio, tomando en cuenta los puntos mencionados en la evaluación continua y la regulación a través de la retroalimentación interna y externa. Esta regulación se consigue con la transparencia y la objetividad, incluyendo a todos democraticamente y sin subestimar sus contribuciones.

Algunos componentes de la integridad laboral son: (1) la declaración y transparencia de necesidades personales y grupales; (2) la autoreflexión y evaluación continua sobre procesos y decisiones; (3) la disciplina de cada individuo de cumplir con su función; (4) el interpersonalismo (respeto a otros); y (5) el reconocimiento de méritos compartidos.

La poesía en el proceso de dirección.

Sabiendo que la poesía ofrece posibilidades de expresión e interpretación que pueden mejorar las destrezas comunicativas y despabilar la sensibilidad creativa e intuitiva:

• Hay que ACEPTAR DIFERENCIAS porque los espacios poéticos son metafóricos, conceptuales, sistemáticos, y desafían las 'verdades preconcebidas' que uno tiene.

• Hay que FOMENTAR EMPATIA porque la escucha activa es necesaria para entender ideas e interpretaciones ajenas. El poder ver el mundo a través de los ojos de otros es una destreza importante. Si puedes meterte en sus cabezas, es más fácil convencerles de algo.

• Hay que desarrollar el RAZONAMIENTO INDUCTIVO ya que la poesía ayuda al individuo en la toma de decisiones porque le ayuda a operar en un mundo complejo e interdisciplinario donde hay múltiples interpretaciones.

• Hay que BUSCAR SIGNIFICADO RELEVANTE en un mar de posibilidades.

• Hay que NEGOCIAR SIGNIFICADO cuando hay ambigüedad semántica.

• Hay que EXPRESARSE CON CLARIDAD E INNOVAR sin todas las piezas. La poesía fomenta la innovación porque uno tiene que pensar 'fuera de la caja'.

Dean Simpson.